Actividad fisica


¿Que es actividad física?

Denominamos actividad física a cualquier actividad que realices que ayude a mantener o mejorar tu condición física así como tu salud en generalCaminar, correr, bailar, nadar, practicar yoga, montar a caballo, saltar , o montar en bicicleta entre otros. 


La "actividad física" no debe confundirse con el "ejercicio". Este es una variedad de actividad física planificada, estructurada, repetitiva y realizada con un objetivo relacionado con la mejora o el mantenimiento de uno o más componentes de la aptitud física. La actividad física abarca el ejercicio, pero también otras actividades que entrañan movimiento corporal y se realizan como parte de los momentos de juego, del trabajo, de formas de transporte activas, de las tareas domésticas y de actividades recreativas.
Aumentar el nivel de actividad física es una necesidad social, no solo individual. Por lo tanto, exige una perspectiva poblacional, multisectorial, multidisciplinaria, y culturalmente idónea.

Beneficios de la actividad física
La actividad física reporta muchos beneficios a la salud. Estos beneficios se presentan por igual en personas de ambos sexos y de cualquier edad y raza.
Por ejemplo, la actividad física le ayuda a mantenerse en un peso saludable y le facilita realizar sus tareas diarias, como subir escaleras e ir de compras.
Los adultos que se mantienen físicamente activos corren menos riesgo de sufrir depresión y disminución de la función cognitiva a medida que envejecen. (La función cognitiva abarca las destrezas de razonamiento, aprendizaje y discernimiento). Los niños y adolescentes que se mantienen físicamente activos pueden tener menos síntomas de depresión que sus compañeros.
La actividad física también reduce el riesgo de sufrir muchas enfermedades, como la enfermedad coronaria, la diabetes y el cáncer.
Muchos estudios han demostrado los beneficios claros que la actividad física reporta al corazón y los pulmones.



Un estilo de vida sedentario puede aumentar el riesgo de desarrollar  enfermedades cardíacas.

➝ Enfermedades cardiovasculares: el riesgo de desarrollar alguna enfermedad cardiovascular (infarto, angina, elevada presión arterial) es mucho más reducida en las personas que son físicamente activas.
➝ Colesterol: la actividad física regular eleva los niveles de colesterol HDL (colesterol “bueno”).
➝ Diabetes: se reduce el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. En personas diabéticas, el ejercicio físico ayuda a controlar los niveles de glucosa.
➝ Obesidad: la actividad física ayuda a quemar el exceso de grasas ingeridas en la dieta y controlar el peso. En los obesos, una adecuada combinación de dieta y actividad física, es la mejor manera de ayudarles a perder peso.
➝ Huesos y articulaciones: la actividad física regular previene el desarrollo de la osteoporosis y dolores de espalda.
➝ Cáncer: la actividad física también ayuda a reducir el riesgo de desarrollar cáncer.
➝ Salud mental: los estudios demuestran que la actividad física ayuda a mitigar estrés, ansiedad o depresión y mejora el bienestar y la autoestima. También ayuda a dormir mejor.
➝ Niños: los niños físicamente activos tienen menos tendencia a desarrollar obesidad de adultos.
➝ Ancianos: ayuda a mantener la movilidad conforme vamos envejeciendo. También previene el desarrollo de algunos tipos de demencia.


Hábitos de vida saludable
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social”, lo que supone que este concepto va más allá de la existencia o no de una u otra enfermedad. En consecuencia, más que de una vida sana hay que hablar de un estilo de vida saludable del que forman parte la alimentación, el ejercicio físico, la prevención de la salud, el trabajo, la relación con el medio ambiente y la actividad social.
  • Descansa bien cada noche.
  • Aséate cada mañana al despertarte.
  • Toma un desayuno completo y equilibrado.
  • Realiza actividad física para ir de un sitio a otro.
  • Come con calma y sin prisa.
  • Realiza actividades con otras personas.
  • Evita el consumo de cualquier sustancia tóxica.
  • Cuida del entorno natural que te rodea.
  • Mantén una buena postura cuando camines, estés sentado o tumbado.
  • Relájate y aprende a disfrutar de tu tiempo libre.
  • Se determina:
  • Dieta equilibrada: una alimentación saludable se rige por incluir todos los alimentos contemplados en la pirámide nutricional, pero en las proporciones adecuadas y en la cantidad suficiente (no más) para mantener las necesidades nutricionales del organismo en función del consumo energético que éste realiza con la actividad diaria. El valor energético diario de la dieta debe ser de 30-40 kilocalorías por hilo de peso. Los hidratos de carbono deben ocupar un 50-55% de los nutrientes, con no más de un 10% de azúcares simples. Las grasas han de ser un 30% del valor energético total, repartiéndose del siguiente modo: un 15-20% de grasas monoinsaturadas, un 5% de poliinsaturadas y no más de un 7-8% de saturadas. Las proteínas consumidas no deben superar el 10% de la dieta. Finalmente, se debe aportar al organismo unos 20-25 gramos de fibra vegetal.
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  • Hábitos tóxicos: el tabaco, el alcohol y las drogas inciden de forma muy negativa sobre la salud. La única tolerancia se refiere exclusivamente al vino o la cerveza, de los que incluso se recomienda el consumo del equivalente a una copa diaria.
       
  • Ejercicio físico: las recomendaciones generales determinan unos 30 minutos diarios de actividad física, siendo suficiente caminar a paso rápido durante este tiempo. Ello permite quemar las calorías sobrantes y fortalecer músculos y huesos, pero también ayuda a controlar la tensión arterial, el colesterol y los niveles de glucosa en sangre, además de contribuir a la eliminación del estrés y ayudar a dormir mejor, adquirir un estado de relajación y evitar cambios de humor, mejorar la autoestima y el estado de satisfacción personal. También puede ser un buen medio para desarrollar una saludable actividad social cuando el ejercicio se hace en compañía.

  • Higiene: una higiene adecuada evita muchos problemas de salud: desde infecciones a problemas dentales o dermatológicos. El concepto de higiene no sólo se refiere al aseo y limpieza del cuerpo, sino que afecta también al ámbito doméstico.



  • Productos tóxicos: son muchos los productos a los que la exposición del organismo, puntual o continuo, puede resultar en un serio riesgo para la salud. La contaminación ambiental de las ciudades está considerado como uno de los factores de riesgo más importantes para la salud.

  • Equilibrio mental: no se refiere a la existencia de enfermedades mentales, sino al estado de bienestar emocional y psicológico, necesario para mantener y desarrollar las capacidades cognitivas, las relaciones sociales y el afrontamiento de los retos personales y profesionales de la vida diaria. El estrés, el cansancio, la irascibilidad, la ansiedad son, entre otros, algunos de los signos que indican que el estado mental no es del todo saludable.

  • Actividad social: las relaciones sociales son un aspecto fundamental para la salud del ser humano y, en consecuencia, para un envejecimiento saludable. El aislamiento social puede llevar a un deterioro gradual e irreversible de las capacidades físicas y mentales, incluso a la incapacidad física y la demencia.